Recetas de cocina (IV)
Ahí está mi padre de paisano
abrazado a mi madre y a mi hermano.
Y ése soy yo. Así fuimos un día.
Estampa en sepia
Joan Manuel Serrat, en homenaje a Juanito Valderrama
Yo ajena al guiso, pintaba con rotuladores el hueso de la jibia, con cuidado de no pintar la "virgencita" que había en la parte de arriba.
Ahora las venden en las tiendas de animales, para que los pajarillos presos tomen calcio.
Mi padre, en el patio, silbaba lo que mi madre andaba cantando mientras le ponía su hueso de jibia a un verderón.
que es martillo de tormento
en mi sien a todas horas.
- Un par de sepias hermosas, tal y como salen del mar, con su jibia (una para los pájaros de mi padre, la otra para mi).
- Un puñao de almejas.
- Tres tomates rojos y gordos
- Una cebolla
- Fideos
- Agua, aceite y sal
En una cazuela se pone aceite y se hace la sepia, hasta que quede dorada, y cuando esté hecha, se pasa a un plato.
En el mismo aceite se pone la cebolla cortada a cuadritos, y cuando empiece a estar dorada, se echa el tomate, y se deja a fuego muy, muy lento.
que me quema a fuego lento
desde la noche a la aurora.
para que me vieras mi corazón
y qué penita que te daría
y al verlo negro como el carbón.
Y los silbidos de mi padre y de sus alegres pajarillos presos dándole la réplica mientras él les limpiaba las jaulas y les echaba agua fresca y alpiste nuevo.
que me nubla la razón
y es lo mismo que un león
que por dentro me devora.
Y yo, sentada en el escalón del patio, esperando que la cazuela estuviese hecha, pintando mi jibia con mi caja de cariocas de colores, pidiéndole a la "virgencita de la jibia" que un día se abriesen todas las jaulas del patio y dejase volar a los canarios presos de mi padre.






unokupa dijo
y yo esperando que en mi trastero favorito llegara algun trasto más
un beso
19 Abril 2008 | 02:03 PM