Pimer preludio a la Noche de Todos los Santos
"Ningú m´espera allà dalt
i anar a l´Infern no m´interessa.
És més bonic l´Empordà".
Estruc dice que no tiene prisa:
"Nadie me espera allí arriba,
e ir al Infierno no me interesa.
Es más bonito el Ampurdán".
L'Empordà, de Sopa de Cabra
Con un pequeño "trasteo".
Cae la noche en el Empordà y la tramuntana sopla con fuerza la víspera de Todos los Santos.
El frío hace que los hombres y mujeres de bien busquen refugio en sus casas, cenen setas, y para el "resopón" asen castañas y moniatos en el fuego o en el microondas, coman dulces, galletas, pan de higo y panellets, mientras conversan al calor de un vino dulce.

Y a salvo de la noche, con la mesa llena de todas las cosas buenas que regala el otoño, cuentan a sus hijas por qué las chicas no deben salir de casa cuando cae la noche.
Mientras, Guifredo Estruc sobrevuela el Empordá.
En el siglo XII, Guifredo era un noble cristiano, temeroso de Dios y del Rey de Aragón.
Por designio del Rey Alfonso II y de su Dios, perseguidor de los ancestrales cultos íberos paganos que aún practicaban las "brujas" ampurdanesas, y que con su lascivias y pasiones amenazaban la prosperidad de la fe cristiana.
Y las brujas, atemorizadas, perseguidas y enfadadas, lanzaron un conjuro contra el Conde Estruc.
"Maldito serás, Estruc.
Cuando mueras, tu cuerpo viejo, casto y arrugado se tornará joven, lascivo y bello para la eternidad. Convertido en vampiro, vagarás eternamente para saciarte en el placer y en la sangre que te dará una no-vida que, lejos de agradecer, lamentarás por los siglos de los siglos".
Y el viejo Estruc, al morir, quedó convertido en vampiro.
Ahora, convertido en un vampiro joven, lascivo y bello, sobrevuela las calles, bebe la sangre de hombres, mujeres, niños y animales que encuentra a su paso, seduce a las chicas con sus encantos y luego las viola.
Las mujeres violadas no mueren, pero a los nueve meses de yacer con Estruc, paren unos seres deformes y extraños que fallecen al primer aullido (no lloran, no, aullan) de vida.
Todo lo que cuento es cierto.
Cuentan que Estruc finalmente descansa en paz, porque murió como vampiro a manos de la monja que encontró su sepultura, en la que estaba enterrado con Núria la hija que tuvo cuando aún era hombre y no vampiro.
Pero éste último dato aún no está contrastado.
En Catalunya aún se dice que romper un espejo, ver un gato negro o pasar por debajo de una escalera trae malestrugança.
Así que... por si acaso, el próximo viernes, noche de los Fieles Difuntos, no salgáis a la calle, meted en casa al gato, al perro, al hamster y a los gorrinos...
No sea que el mal-estruc os sorprenda en una esquina cualquiera.
Para saber más, muerde aquí.





murron dijo
Jo, donde hincaría el diente es en esas castañas asadas. Que ricas¡¡ que ganas me han dado de comermelas¡¡ esas castañitas y unas batatas asadas. Que buenas¡¡¡¡ Yo ya sabes que me inclino más por lo celta asi que me gustan más las historias del samhain y el culto de los druidas. Pero me ha gustado mucho la historia del vampiro violador. Desde luego que cosas pasan en tu tierra, guapa¡ besitos
28 Octubre 2008 | 03:54 PM