Agüita
En la oficina tenemos un modernisimo dispensador de agua con tres pulsadores. Por uno sale agua fría, friísima. Por el otro, agua a temperatura ambiente. Por el último, agua caliente para las infusiones.
El dispensador, de ultimísima tecnología made in poland, está dotado de un potente filtro de doble acción que evita posibles contaminaciones.
Podiamos optar entre agua de manantial y agua mineral, y por decisión mayoritaria, es de agua de manantiales made in ni se sabe, explotados con el máximo respeto hacia el medio ambiente, lo que hace que, tras pasar múltiples controles de calidad, conserve su pureza original y una mineralización equilibrada, ideal para el organismo.
Para beber disponemos de vasos de papel ecológico, made in italy, herméticamente envasados en paquetes de cincuenta, que garantizan una higiene absoluta.
Cada verano lo mismo (aunque en invierno, también).
No me gusta beber el agua helada, ni tampoco caliente. No me gusta esa agua pura que, de tan pura, sabe a pura asepsia.
Al final éste año he pasado del qué dirán (han dicho de todo) y he optado por beber el agua como dios manda, como se ha bebido siempre en casa y como más me gusta.
El agua con sabor a agua, con un toque terruño, a la temperatura ideal para mis dientes y mi garganta.

Fabricado íntegramente en La Bisbal.
¿Que pasa?




mixcelaneas dijo
Jajaja, cómoda para llevar en la cartera, no?
Un beso.
22 Septiembre 2009 | 01:39 AM